
Estados Unidos parece estar haciendo algo que las administraciones anteriores rara vez intentaron de forma sistemática. Está informando a la opinión pública estadounidense sobre la naturaleza estratégica del castrocomunismo y su papel, a lo largo de décadas, en el impulso de los movimientos revolucionarios marxistas en todo el hemisferio occidental y más allá. No está tratando a Cuba simplemente como un problema de derechos humanos. Tampoco está planteando la cuestión como una disputa bilateral que se remonta a la Guerra Fría. Las recientes medidas de la Administración Trump presentan cada vez más al régimen comunista cubano como una amenaza persistente para la seguridad nacional de los propios Estados Unidos.

CONEXIONES entre el Padre Félix Varela y José Martí
PADRE FIDEL RODRÍGUEZ
Innegablemente dos de las figuras más importantes de la Historia de Cuba por su impacto en la configuración de la identidad nacional cubana, son el Padre Félix Varela y José Martí. A ellos se les atribuyen títulos como: el Santo Cubano y Padre de la Nacionalidad Cubana, a Varela; y Apóstol de la Independencia a Martí. De su impacto en la formación del ADN Cubano nace la necesidad de encontrar vínculos entre ellos, que toman como punto inicial el año 1853, en que se produce la muerte de Varela, en el exilio de San Agustín de la Florida, y del nacimiento de Martí en La Habana. Ambos fueron bautizados en la misma pila bautismal de la Iglesia del Santo Ángel Custodio de la Habana Vieja. Por ahí empiezan a establecerse las conexiones entre ellos.
Pero hay más. Quizás el enlace más recurrente es el de José de la Luz y Caballero, Maestro de maestros, quien aunque no fue directamente maestro de Martí, sí lo fueron discípulos suyos, que enlazan a Varela y a la generación de sus discípulos, con la de los discípulos de Luz, muchos de los cuales participaron en las guerras de independencia. Y ciertamente esta es la primera conexión entre Varela y Martí, ya que tres discípulos lucistas serán los maestros del niño y joven Martí: Anselmo Suárez y Romero, José Ignacio Rodríguez y Eusebio Guiteras Font; a través de ellos, le llegan también las enseñanzas de Varela. Por ello Martí llamó a Luz y Caballero "el silencioso fundador" y "padre amoroso del alma cubana", destacando su labor educativa como fundamental para la creación de los hombres que forjarían la patria soñada.
Anselmo Suárez y Romero: escritor cubano, autor de la novela abolicionista Francisco. Aunque no fue directamente alumno de Luz y Caballero, en su condición de educador, comparte con él en sus proyectos pedagógicos, aprendiendo de él cómo instruir a la juventud. Como profesor le imparte clases a José Martí en el Colegio San Pablo. Admirador incondicional del Padre Varela, en varios de sus escritos comenta y ensalza al santo sacerdote, defendiendo su pensamiento como modelo de identidad cubana, hablándoles a sus alumnos del sacerdote cubano.
José Ignacio Rodríguez y Hernández: abogado, pedagogo e historiador. Escribió la primera y más extensa biografía del Padre Varela en 1878. Fue alumno de José de la Luz y Caballero, ejerciendo a su vez como profesor en su Colegio El Salvador. Fue maestro de Martí en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, donde su admiración por el Padre Varela y sus enseñanzas recibidas de Luz y Caballero fueron transmitidas al joven Martí, del que expresara que era "imagen viva de abnegación y fidelidad, el inteligentísimo José Martí, niño entonces y estudiante."
Eusebio Guiteras Font: pedagogo, escritor e historiador matancero. Fue alumno de José de la Luz y Caballero en el Colegio de Carraguao, donde Luz enseñaba siguiendo los textos de Varela y su método explicativo. Luego ejerció como Director y profesor del colegio matancero La Empresa. En 1849 viaja con su familia a Nueva York, y presenta a su hija para que el Padre Varela la bautice durante su última estancia en esa ciudad. Este encuentro se recoge en su libro Invierno en Nueva York, donde expresa una descripción del santo y venerable sacerdote. Guiteras colabora con José Ignacio Rodríguez en la redacción de su biografía vareliana, y escribe un poema en honor de Varela titulado La Transfiguración del Señor. A la memoria del digno sacerdote habanero Don Félix Varela (1877).
Entre sus obras destaca una que favorecerá el primer encuentro de José Martí con las enseñanzas de Félix Varela, cuyo...
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